MNA

Documento legal

Código de Conducta de Movimiento Nacional Altruista

Última actualización: 31 de 08 de 2026Versión 1.0

Fundación Movimiento Nacional Altruista Javier García Beltrán, A.C.


SECCIÓN 1. DECLARACIÓN DE LA POLÍTICA

Este Código de Conducta reúne los principios y las reglas de comportamiento que la Fundación Movimiento Nacional Altruista Javier García Beltrán, A.C. (la Fundación) espera de todas las personas que colaboran con ella o en su nombre, ya sea como consejeras, empleadas, prestadoras de servicios, embajadoras, voceras o representantes en cualquier función.

Nuestro trabajo consiste en conectar a quien quiere ayudar con quien ya está ayudando. Eso nos coloca en una posición peculiar: recibimos dinero de personas que confían en nosotros y lo canalizamos hacia organizaciones que atienden a niñas, niños, adolescentes y comunidades en situación de vulnerabilidad. Somos custodios de recursos ajenos y de la confianza de personas que, en su mayoría, nunca verán con sus propios ojos a dónde llegó su aportación. Ese es el poder que se nos confía y del que nunca debemos abusar.

Este Código describe los estándares de integridad y profesionalismo que esperamos de cada persona que actúa en nombre de la Fundación.

El Código se aplica las 24 horas del día, los 7 días de la semana y los 365 días del año. Define un marco de conducta relevante tanto en el desempeño de nuestras funciones como en aquellas situaciones de la vida personal que puedan comprometer a la Fundación.

Por ello, todas las personas que colaboramos con la Fundación o en su nombre conocemos su contenido y aceptamos cumplirlo cabalmente y en sus términos desde el momento en que iniciamos nuestra colaboración.

La Fundación mantiene una política de tolerancia cero frente a las conductas que contravengan sus valores o este Código. Todo incumplimiento se atiende con seriedad y tiene consecuencias.


SECCIÓN 2. PRINCIPIOS Y ESTÁNDARES ESPERADOS

1. Principios generales

Todas las personas que colaboran con la Fundación o en su nombre deben cumplir y respetar los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes en cada decisión y medida que se tome.

a. La capacidad de la Fundación para cumplir su propósito depende de la confianza que se deposita en ella. Esa confianza se construye con la conducta cotidiana de cada persona que la representa, al sostener altos estándares y asumir la responsabilidad especial de salvaguardar los derechos humanos en general, y los de niñas, niños y adolescentes en particular.

b. Nuestro modelo se apoya en una promesa concreta: cada peso donado llega a donde dijimos que llegaría, y puede comprobarse. Sostener esa promesa no es tarea del área contable, sino de todas las personas que colaboran con la Fundación.

c. Es fundamental actuar de manera coherente con nuestros valores para consolidar la credibilidad de la Fundación. Cuando proteger la reputación institucional entre en conflicto con proteger a una persona, protegemos a la persona.

Observamos la legislación mexicana y las costumbres de las comunidades donde operan los proyectos que apoyamos. Sin embargo, cuando la legislación local, las costumbres o las tradiciones contravengan la Convención sobre los Derechos del Niño o la Declaración Universal de los Derechos Humanos, prevalecen estas últimas, porque parten de que las personas menores de edad tienen el mismo valor que las adultas y, además, derecho a una protección especial.

Otros elementos relevantes en este nivel:

a. Todos los recursos humanos y financieros deben utilizarse de manera apropiada y efectiva para los fines a los que fueron asignados.

b. Toda persona que colabore con la Fundación o en su nombre debe reportar cualquier incidente, sospecha o inquietud de la que tenga conocimiento, a través de los canales previstos en la Sección 3.

c. El Consejo Directivo y la dirección tienen la responsabilidad de modelar los estándares esperados, de generar un entorno que permita sostenerlos y de atender con total seriedad los incumplimientos de este Código.


2. Compromisos que adquieren las personas que colaboran con la Fundación

En cualquier lugar en el que me encuentre, me comprometo a:

  • Mostrar respeto a todas las personas, culturas y creencias, y conducirme de forma apropiada tanto por motivos laborales como personales.
  • Abstenerme de cualquier conducta que sea o pueda parecer inapropiada, considerando el entorno concreto en el que me encuentre.
  • Respetar los derechos humanos de todas las personas, promoviendo el acceso igualitario de quienes se encuentran en desventaja por su género, discapacidad, origen étnico, orientación sexual, religión, lengua, condición de salud o cualquier otra característica personal.
  • Acatar la legislación aplicable en el lugar donde me encuentre.
  • Actuar con justicia, honestidad y tacto, y tratar a las personas con dignidad.
  • Propiciar entornos seguros para todas las personas, especialmente para niñas, niños, adolescentes y personas en situación de vulnerabilidad, a fin de evitar que sufran cualquier forma de abuso, daño o negligencia.
  • Cuestionar y reportar cualquier actitud o comportamiento que pueda contravenir este Código, provenga de quien provenga.
  • No participar en ninguna forma de discriminación, hostigamiento, acoso, humillación, abuso físico, sexual, emocional o verbal, intimidación o explotación.
  • Abstenerme de realizar proselitismo político o religioso en nombre de la Fundación.

En la preparación y el desempeño de mi colaboración, me comprometo a:

  • Asistir a las capacitaciones obligatorias y a las sesiones informativas de la Fundación, incluida la capacitación anual en materia de prevención de lavado de dinero cuando mis funciones lo requieran.
  • No ocultar información, previa, durante o posterior a mi colaboración, sobre acusaciones, procedimientos o sentencias en las que me haya visto involucrada, de cualquier índole.
  • Proporcionar información veraz sobre mi identidad, formación y antecedentes.
  • Cumplir en todo momento con los más altos estándares de calidad, ética y profesionalismo.

En el manejo de los recursos y en la relación con las personas donantes, me comprometo a:

  • Manejar los recursos financieros y materiales con responsabilidad, para evitar que se utilicen de manera inadecuada o queden expuestos a robo, fraude o daño.
  • Aplicar los donativos etiquetados exclusivamente a lo que se acordó con la persona donante.
  • No solicitar, aceptar ni ofrecer sobornos, comisiones ni pagos indebidos, en ninguna forma.
  • No aceptar regalos, atenciones ni beneficios que puedan interpretarse como un intento de influir en una decisión, ni aceptar nada en efectivo en ningún monto. Ante la duda, consultar antes de recibirlo.
  • Declarar cualquier situación que constituya o parezca constituir un conflicto de interés, y abstenerme de participar en la decisión correspondiente.
  • Reportar de inmediato cualquier operación o donativo que me parezca inusual o preocupante, y no informar a ninguna persona donante ni a tercero alguno que se presentó o se presentará un aviso ante la autoridad, conforme lo prohíbe la legislación en materia de prevención de lavado de dinero.
  • No presentar como propios los resultados de las organizaciones aliadas, ni exagerar cifras de impacto. Si un proyecto no funcionó, decirlo.
  • NUNCA permitir, facilitar o participar en actos ilegales, ni en aquellos que afecten a las personas que buscamos apoyar o a la credibilidad de la Fundación.

En el trato con las personas beneficiarias de los proyectos que apoyamos, me comprometo a:

  • Ser consciente de que mi posición me coloca en una situación de poder frente a las personas atendidas por los proyectos, y no incurrir en ninguna conducta que pueda sugerir abuso de poder o de confianza.
  • NUNCA participar ni consentir encuentros de carácter sexual, ni ninguna forma de violencia, abuso o explotación sexual o laboral que involucre a niñas, niños, adolescentes o personas en situación de vulnerabilidad, con independencia de lo que permitan la legislación local, las costumbres o las tradiciones. Ante cualquier duda, me rijo por la Convención sobre los Derechos del Niño.
  • Entender que el desconocimiento de la edad de una persona menor de 18 años no constituye excusa alguna, y que ninguna apariencia de consentimiento la vuelve admisible.
  • No permanecer a solas con una niña, niño o adolescente. Cuando se realicen actividades con población infantil o adolescente debe haber al menos dos personas adultas presentes, y las personas del equipo deben estar informadas y coordinadas para dar seguimiento. Si por una emergencia esto resulta imposible, reportarlo por escrito el mismo día.
  • No establecer comunicación privada —mensajería, redes sociales, llamadas o correo personal— con una persona menor de edad participante en un proyecto, ni transportarla a solas.
  • No mostrar favoritismo hacia ninguna persona atendida, lo que incluye NUNCA entregar regalos personales, dinero ni apoyos adicionales distintos a los previstos por el proyecto.
  • Respetar el derecho a la privacidad de las personas que participan en los proyectos, por lo que no tomaré fotografías, audios ni videos sin consentimiento expreso, previo e informado, otorgado por escrito por quien ejerce la patria potestad o tutela tratándose de menores de edad, y con el asentimiento de la propia niña, niño o adolescente.
  • No difundir información que permita localizar a una persona beneficiaria, ni imágenes que la exhiban en condiciones degradantes o que busquen provocar lástima con fines de recaudación.
  • No introducir bebidas alcohólicas, drogas ni sustancias nocivas en las actividades de los proyectos.
  • NUNCA llevar a cabo acción alguna que dañe o amenace el bienestar, la seguridad, la salud o el acceso a derechos de las personas a las que buscamos apoyar.

En la relación con las organizaciones aliadas, me comprometo a:

  • Evaluar a las organizaciones con criterios objetivos y documentados, sin favorecer a ninguna por vínculos personales, familiares o económicos.
  • Verificar que cuenten con estándares de salvaguarda y de protección de datos equivalentes a los de este Código antes de canalizarles recursos.
  • Reportar de inmediato cualquier indicio de desvío de recursos o de vulneración a los derechos de las personas atendidas en un proyecto apoyado por la Fundación.
  • No aceptar de una organización aliada pagos, regalos, empleos ni promesas de empleo.

En la protección de la seguridad y el bienestar de todas las personas, me comprometo a:

  • Contribuir activamente a un entorno de trabajo seguro y libre de discriminación, violencia, explotación, acoso, hostigamiento e intimidación.
  • Asegurar que mis propios estándares de conducta no ofendan ni fomenten comportamientos inadmisibles en otras personas.
  • Conducirme de manera responsable para no generar situaciones de riesgo o molestia que puedan afectarme, afectar a mis compañeras y compañeros o a la propia Fundación.
  • Reportar de inmediato cualquier preocupación sobre malas prácticas o sobre actividades que no ofrezcan condiciones seguras.

En el uso de la información y de los datos personales, me comprometo a:

  • Cumplir las medidas de confidencialidad y no compartir información privada de la Fundación, de sus donantes, de sus aliadas o de las personas atendidas, salvo cuando la ley lo requiera.
  • Tratar los datos personales conforme al Aviso de Privacidad de la Fundación y no utilizarlos para ningún fin distinto de aquel para el que fueron recabados.
  • Entender que el deber de confidencialidad subsiste después de terminada mi colaboración con la Fundación.
  • Hablar públicamente en nombre de la Fundación únicamente cuando esté expresamente autorizada para hacerlo.

SECCIÓN 3. REPORTES E INCUMPLIMIENTOS

Reportar es obligatorio, no opcional. Toda persona que sepa o sospeche de una posible violación a este Código debe reportarla de inmediato y, tratándose de asuntos de salvaguarda, dentro de las 24 horas siguientes.

Los reportes pueden presentarse de forma anónima.

Quien reporte debe tener presente que:

  • No investiga por cuenta propia. No interroga a la presunta víctima, no confronta a la persona señalada y no recaba pruebas.
  • No promete confidencialidad a quien revela un abuso, porque la Fundación tiene obligaciones legales de denuncia que debe cumplir.
  • La reputación de la Fundación nunca es razón para no reportar. Encubrir es, por sí solo, una falta grave.

La Fundación prohíbe cualquier represalia contra quien reporte de buena fe o participe en una investigación, aun cuando el reporte resulte infundado. Tomar represalias es una violación grave a este Código.

Cuando los hechos puedan constituir un delito, la Fundación presenta la denuncia ante el Ministerio Público y da aviso a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes competente. Esta obligación no se sustituye ni se aplaza por una investigación interna.

Según su gravedad, el incumplimiento puede dar lugar a amonestación, suspensión, terminación de la relación laboral o de servicios, separación del Consejo Directivo, terminación del convenio con una organización aliada, y denuncia ante las autoridades competentes.


Aprobado por el Consejo Directivo. Este documento forma parte de la política de salvaguarda y protección de la Fundación.